🇲🇾 Etapa 4×03 🇲🇾 – ✊🏼 Horizonte eléctrico 🤘🏼

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¿Qué hay de nuevo Gas’n’Roller?

Amanezco en casa de Marian con estas espectaculares vistas, es una pena no poder subir aquí a La Honda pues la estampa sería bestial.

Para cuando me he despertado Marian, mi nueva mejor amiga Argentina, ya lleva horas despierta; hoy tenía que levantarse a las 6am para felicitar a su madre por el cumpleaños, ya que con la diferencia horaria, es la única hora a lanque puede coincidir. Ella trabaja en una petrolera cuyo nombre no recuerdo, no sólo de Petronas vive Malasia.

Me comenta que el español aquí está muy bien valorado, que es un punto a mi favor si me quiero venir aquí a vivir… Miro por la ventana y con esta panorámica… Me lo apunto! 😂Me pregunta que qué planes tengo hoy y la pongo un poco al día de mi situación con los ferrys de 🇮🇩Indonesia; que no encuentro información acerca de cómo cruzar, que en Internet apenas hay nada y lo que hay ni es oficial, ni es reciente.

Me pregunta que qué planes tengo hoy y la pongo un poco al día de mi situación con los ferrys de 🇮🇩Indonesia; que no encuentro información acerca de cómo cruzar, que en Internet apenas hay nada y lo que hay ni es oficial, ni es reciente.

Marian pone cara de «este chico es lelo» y yo me río pero la digo que no es tan sencillo, que pruebe a buscar ella. Con cara de «esto está chupao», minimiza sus ventanas de trabajo en el portátil y entra en Google; en menos de 5 minutos ya le ha cambiado la cara y ahora yo la vacilo a ella; ¿A que no es tan fácil, eh listila? Jaja

Es triste pero es así, nos pasamos un par de horas buscando sin encontrar nada con menos de 3 años y todo es raro o viene de foros, no hay una sola web en la que puedas ver horarios, precios, itinerario…

Es frustrante porque una de las islas más grandes de Indonesia (o la más grande) está pegada a la península de Malasia. Mientras ella navega, yo tiro de grupos de WhatsApp, Facebook y direcciones de email que encuentro en foros pidiendo ayuda o información ℹ️. Lo bueno de haber tenido tantos problemas en tantos lugares, es que vas haciendo contactos y entrando en grupos de viajeros internacionales (aunque de alguno me quieran echar por la gracia que le hace a mi querido colega Pajares que esté en un grupo de WhatsApp de Oriente Medio 😂).

Este hilo de email es de lo más detallado que he conseguido… Y es de 2017

Mientras buscamos, Marian me prepara el desayuno y ella se prepara una especie de té con unas hojas/especias que compra en Argentina. Nos tiramos un rato hablando de las similitudes/diferencias entre nuestros países, empezando por la comida. Ella se plantea venir a España y yo la invito a Extremadura, aunque la aviso que una vegetariana en Extremadura no pinta nada jajaja. Se defiende diciendo que los vegetarianos en Argentina tampoco van sobraos.

Sin tener nada claro, decido ponerme en marcha y no abusar más de la hospitalidad malayoargentina. Sin nada claro decido viajar hacia el sur, con La Honda o sin ella quiero conocer 🇸🇬Singapur, que está en esta península y es una de las opciones de paso a 🇮🇩Indonesia así que me despido de Marian con el pacto de vernos en Europa.

Bajo del piso 20 y mucho° en el que he dormido hoy en un ascensor de lujo, todo es de lujo en esta comunidad, ¡Qué pasada! Voy a recoger a La Honda y nos ponemos en marcha. Aunque la cuesta un poco arrancar (yo creo que aunque me hayan cambiado la poca gasolina que había en el depósito por combustible nuevo, lo que quedaba en la bomba y los inyectores no debe andar muy fino, tengo la esperanza de que conforme vaya haciendo kilómetros mejore). Lo primero es ir a recuperar mi DNI, que lo dejé anoche de fianza en la garita de seguridad del condominio (comunidad/urbanización en argentino) a cambio de la tarjeta para el Parking.

Una vez recuperado, ya en la puerta de la lujosa comunidad tengo señal en el móvil y puedo poner el GPS con destino Johor, ciudad malaya que está en la frontera con 🇸🇬Singapur. En función de las respuestas que reciba ya veré si intento entrar al País con La Honda o en transporte público. Aprovechando la cobertura elijo en Spotify la música para ésta etapa, ya que esta noche he puesto a cargar el intercomunicador (el más barato de amazon) y tras el parón de 2 años pahece que funciona.

Marchamos a ritmo de los Deltonos, un grupo no muy famoso que me encanta, la lista de reproducción del día va a girar en torno a una canción: «Horizonte eléctrico», pues una de sus frases llevo contándola en mi cabeza desde el día que supe que venía a por La Honda y me imaginaba saliendo de Kuala Lumpur rodando; «Ya desgasté esta ciudad, mis pies me piden otras calles que andar. Esta ciudad no me hará rey, mejor me iré, a donde valga mi ley».

Cuando abro Google Maps, veo que tengo una etiqueta puesta en el mapa como parada obligatoria, las «Batu Caves». Unas cuevas a las afueras de Kuala Lumpur que quiero conocer, por lo que me desvío un poco para satisfacer esta curiosidad.

La verdad es que el sitio merece la pena, creo que las fotos hablan por sí solas aunque a varios turistas les llama más la atención La Honda que el turístico destino que habían elegido para hoy, no sé por qué me sigue sorprendiendo.

Tras un paseo y varias retratauras, el cielo se ha oscurecido y la tormenta es inminente, por lo que vuelvo a la moto a buscar el traje de agua que estuve a punto de tirar el sábado porque se ha quedado medio podrido; el plástico está como reblandecido, parece que ha empezado a derretirse.

Ya más protegidos salimos de las cuevas y emprendemos el camino, es exagerado lo que llueve. En cuestión de minutos, la carretera se ha inundado y los coches levantan un arco de agua de 1 metro a cada lado. Cuando me moja el primero sólo pienso en su familia, pero al instante se me pasa porque es continuo, él no puede hacer nada por evitarlo y al hacer tanto calor realmente no es muy desagradable.

«Ya lo ves, lo he vuelto a hacer; me puesto en marcha, he dicho: nunca pienso volver. Me despedí, con un vistazo mas… No añoraré, lo que he dejado atrás». Como no os sorprenderá, todo en esta ciudad gira en torno a las 🏫🏫Petronas y nos hayamos al norte de ellas, teniendo que poner rumbo sur, lo que implica tener que cruzar toda la ciudad. Hay bastante tráfico, es tipo Madrid, nada que ver con las grandes ciudades asiáticas como Bangkok o Nueva Delhi donde reinan el caos y la locura; pese a estar todo abarrotado, la gente es paciente si se tarda más de una milésima de segundo en salir de un semáforo y, aunque haya hueco para meterse entre 2 carriles, cada uno se queda en el suyo respetando la fila. No llega a ser Europa pero se le parece bastante.

Como diría Fito; «Pasito a pasito buscando el equilibrio, y dejándome llevar». Se hace muy pesado, ya he salido de lo que es Kuala Lumpur pero estoy en el Alcorcón o Getafe de aquí, ciudades que están solapadas a Kuala y no sabes donde termina una, ni empieza la siguiente, pero el denso tráfico persiste.

Tras 2 horas de conducción intensa, me paso a hacer un descanso. Hace mucho calor, unos 35°C. Pueden no pareceros excesivos, pero en Malasia hay una humedad bestial, por lo que se intensifica y te hace estar empapado en sudor al mínimo esfuerzo. Por otro lado, hacía mucho que no conducía así de cargado; no sólo son los kgs de más pues La CBR cargada hasta los topes viene pesando como La VFR o La África Twin de mi padre de origen. El problema es que al ser equipaje extra y no el peso de la propia montura el centro de gravedad está súper alto, por lo que las inercias son mucho mayores y la conducción más exigente. En orden de marcha, como siempre, se conduce bien (¿No leéis esto en todas las revistas cuando prueban una moto pesada?) pero por la ciudad agota bastante.

El breve descanso ha sido en el arcén de la carretera, pues no encontraba otro sitio y quería parar ya. Me he tenido que ir a la hierba, fuera del arcén porque las motos (son todas scooters de 150cc 4T, hay millones) circulan por el arcén y van a todo lo que dan, unos 140 km/h, no sueltan el acelerador en ningún momento, ni para colarse entre los coches (y eso que van en chanclas, con unos frenos de bici barata y unas ruedas de unos 4 cm de ancho). También aprovecho para quitarme el traje de agua porque ya no llueve y mete más calor aún.

Seguimos avanzando por la autovía, la idea era ir por nacionales disfrutando del frondoso paisaje del sudeste asiático pero nos hemos entretenido buscando ferrys y se nos echa el tiempo encima. Todas las autovías tienen un bypass que sale a la izquierda de la carretera (aquí se conduce por la izquierda, como colonia británica que fue) evitando la cabina de peaje, pues las motos aquí no pagan. Ya podíamos aprender algunas cosas de los países «menos desarrollados».

Cuando al fin nos alejamos de la urbe y vamos cogiendo ritmo, empiezo a ver a todas las motos paradas en el arcén, lo cual me mosquea, no sé qué pasa. Un minuto después, de repente, se hace de noche y entiendo por qué estaban todas esas motos paradas. Hay un nubarrón negro y se está desatando una tormenta de aquí te espero, estaban todos parados poniéndose la ropa de agua.

Sin previo aviso, comienza a llover como si no hubiera (o hubiese) un mañana; no me da tiempo a llegar debajo de un puente y me tengo que parar en la autovía al menos a tapar la mochila sobredepósito donde llevo los aparatos electrónicos y algunos documentos.

Seguimos avanzando bajo la tormenta, el cielo está tan oscuro que el atardecer se ha adelantado como una hora y parece que vamos hacia el ojo del huracán. Es raro, como las tormentas de verano, donde te mojas pero como no hace frío parece que no te importa.

No podía haber elegido mejor título para esta etapa, «Horizonte Eléctrico», pues voy conduciendo bajo la lluvia y en el horizonte no dejo de ver truenos, rayos y centellas. Es impresionante, algo hipnótico. En España solemos ver alguna tormenta de estas, sobretodo en verano y, a veces, vemos un ⛈️ con nuestros propios 👀, durante un segundo.

Yo no puedo dejar de verlo porque duran bastante, no sabría deciros tiempo pero si los que vemos en España normalmente duran 10 centésima de segundos, aquí duran 30 y la imagen es bestial. Todos son al frente mío y veo como nacen hasta que se hace de día por un instante, en mi oficina, a los mandos de La Honda surcando el sudeste asiático bajo una intensa tormenta; el horizonte brilla eléctrico.

Tras un rato grabandolo con la cámara de vídeo y la esperanza de que se pueda apreciar en los vídeos, no me puedo resistir; por mucho que esté diluviando, tengo que pararme y conseguir sacar una foto de un trueno ⛈️ iluminando el horizonte sobre La Honda. No sé si sabré, pues apenas sé de fotografía, pero en mi cabeza está el fotón de mi vida y ya tiene título; Thunderstruck, como no podía ser de otra forma.

Y mereció la pena. Con una satisfacción enorme por haber conseguido plasmar lo que yo siento en este preciso momento, continuo mi viaje aunque no durante mucho tiempo, pues ha saltado la reserva.

Tras añadir una de las 2 garrafas de 5L que llevo a los lados, me pregunto si la moto está gastando demasiado. No recuerdo con calidad cuanto gasta la moto con la carga que llevo desde que empecé la vuelta al mundo.

Sí que recuerdo que La Honda es una moto que en autovía gasta bastante, pues con 600 centímetros cúbicos, es un motor «pequeño» que saca los 110 cv a base de revoluciones (a 120 va a 6.000 rpm, a 140 a 7.000 , a 160 a 8.000. Si tienes una CBR sabes de lo que hablo, la velocidad es 2% de las rpm, es como un reloj de alta precisión).

Al fin aparece una Gasolinera, una shell muy moderna que podría pasar por española perfectamente. Al repostar hago las cuentas para saber a cuánto está la gasolina aquí, porque el primer repostaje del día me ha dejado con dudas. Al cambio, unos 44 céntimos el litro, DE GASOLINA 95!!

VIVA MALASIA Y VIVA LA MADRE QUE ME PARIÓ. Así sí, vale que nosotros no tenemos petróleo, pero ya podía aprender un poco nuestro colega Sánchez que no hace más que subir el precio.

Aprovecho para tomar un ☕️ y combatir un poco en cansancio; me han preguntado que si normal o largo y yo he dicho que largo, que es como lo tomo en España. El resultado ha sido un tanque de medio litro jaja.

Uno de esos bypass para que las motos eviten la cabina de peaje

Sin conseguir acabarme el café continúo la ruta, aún me queda para un rato y ya es de noche. Mientras esperaba a que se enfriase el tanque he buscado alojamiento y he encontrado en Johor una guesthouse con muy buenas valoraciones (hablan de que los dueños intentan ayudarte en todo lo que pueden, así que igual pueden ayudarme a conseguir información).

Con la visera transparente avanzó hasta llegar al destino donde paro a poner la ubicación exacta del alojamiento y, al bajarme de la moto, recuerdo que tengo las suelas de las botas estrozás. Otra de las cosas que parecían estar bien pero que cuando las he ido a usar están zaleás; por un lado están súper duras y me hacen mucho daño, se han agarrotao y se me clavan las deformidades. Aparte, las dos suelas se han despegado y al andar parezco Billy Elliot bailando claqué.

Recorro la ciudad con un río a mí derecha que hace de frontera natural con 🇸🇬Singapur, que se ve ahí al lado. Tras un par de vueltas por un barrio a las afueras de la sity, encuentro el destino y, al llamar, aparece un hombre y la conversación es la siguiente:
-🇬🇧Hi! Im Sergio, How are you?
-🇪🇸Pues bien, yo soy David.
JAJAJA, vaya cara de bobo se me ha quedado (todavía más de lo normal)

Yo pensaba que era el dueño pero no, es un huésped. Tras un rato de charla con, él escribe a uno de los dueños que sale a recibirme y explicarme todo. Aprovecho para preguntarle el tema de los ferrys y él, súper amable, apunta todo para preguntarlo mañana. Dice que para cuando me levante espera tener alguna respuesta. También me dice que no cree que haya nada abierto para cenar a estas horas.

Es más de media noche y me tengo que duchar, lo necesito más que comer. Al terminar de ducharme ya me entra el hambre y, ya lo sabéis, un buitre no come alpiste. Ni un extremeño que se precie viaja sin embutido.

Hasta aquí la etapa de hoy, igual se os ha hecho larga pero creo que tras 2 años y pico de parón el primer día de ruta debía ser detallado. Emocionalmente, ha sido intenso para mí y sé que a muchos de vosotros os gusta acompañarme en esta aventura a todos los niveles. A los que no, ya sabéis que el vídeo siempre está al final, pero nunca saldrán las cosas como yo las vivo, sólo algunas imágenes que puedo grabar.

¡¡Un fuerte abrazo desde la frontera con 🇸🇬Singapur y no dejéis nunca de Gas&Rollear, o lo que os mueva a vosotros!!

Pd; dejad vuestra opinión o crítica en los comentarios, por favor.

🔜Etapa siguiente: ✊🏼 Etapa 4×04 🤘🏼 – 🇹🇭 En construcción 🇹🇭

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